POR QUÉ DETESTO LAS TERTULIAS POLÍTICAS
Hola de nuevo, queridos crápulas. Como no tenía nada interesante que contar, he dejado pasar un cierto tiempo sin aparecer por estos lares. ¿Qué he hecho mientras tanto?. He sido testigo, por ejemplo, de cómo la Roja ha bordado el fútbol y en su camiseta la segunda estrella. He visto un eclipse solar durante la tarde del 12 de agosto. Por lo que hace a la caja tonta, lo que he presenciado ha sido, sobre todo, deportes. Para lo que no he encendido el plasma ha sido para contemplar el cada vez mayor número de tertulias políticas que pueblan la parrilla televisiva. Y ¿por qué? (Mouriño dixit ). Veámoslo. El motivo no puede ser más simple. Para el que suscribe, la política no es sino "el disolvente del pegamento que mantiene unidas a las familias ". Parece, además, que cuanto más ruido de voces disonantes que hay (bajo la permisividad del moderador) mejor ya que a más ruido más audiencia y, por ende, más dinero en la caja de la cadena. ...