POR QUÉ DETESTO LAS TERTULIAS POLÍTICAS
Hola de nuevo, queridos crápulas. Como no tenía nada interesante que contar, he dejado pasar un cierto tiempo sin aparecer por estos lares. ¿Qué he hecho mientras tanto?. He sido testigo, por ejemplo, de cómo la Roja ha bordado el fútbol y en su camiseta la segunda estrella. He visto un eclipse solar durante la tarde del 12 de agosto. Por lo que hace a la caja tonta, lo que he presenciado ha sido, sobre todo, deportes. Para lo que no he encendido el plasma ha sido para contemplar el cada vez mayor número de tertulias políticas que pueblan la parrilla televisiva. Y ¿por qué? (Mouriño dixit). Veámoslo.
El motivo no puede ser más simple. Para el que suscribe, la política no es sino "el disolvente del pegamento que mantiene unidas a las familias". Parece, además, que cuanto más ruido de voces disonantes que hay (bajo la permisividad del moderador) mejor ya que a más ruido más audiencia y, por ende, más dinero en la caja de la cadena.
Algunas fomentan, por otra parte, la intolerancia como es el caso del infumable programa Horizonte que en la Cuatro presenta ese periodista fascista llamado Íker Jiménez. No sé cómo un periodista que lo hacía de fábula en lo referente a lo paranormal se ha pasado a ser el adalid de la ultraderecha. Puesto que comparte con Vicente Vallés y otros más.
Otros como las tertulias políticas de El Hormiguero o el nuevo programa de Antena 3 llamado La mesa no son sino meros lavados de cerebro, meros formadores de opinión de tinte ultraderechista dada su peligrosa tendenciosidad. Los componentes de dichas tertulias son todos de derechas desde Rubén Amón hasta Juan del Val y su esposa Nuria Roca. ¿Por qué Pablo Motos no lleva a sus tertulias a gente tan apta como Ignacio Escolar director de periódico virtual de izquierdas Eldiario,es?. La razón es simple: se le fastidiaría su tertulia lavacerebros.
Puede que con lo dicho ustedes, queridos crápulas, se hayan formado una opinión. En este país, escuchar una tertulia política es llorar. Cuando empieza una de ellas, el plasma como mejor está es apagado o en otra cadena donde estén emitiendo, por ejemplo, una buena película. ¿Tengo o no tengo razón?.
¡HASTA LUEGO, QUERIDOS CRÁPULAS!

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